Queridos hermanos,
En este mi primer año como recién nombrado Hermano Mayor de la Real Cofradía Castrense de Nuestro Padre Jesús Humillado y María Santísima de la Piedad, me dirijo a vosotros con el deseo de que mis palabras sirvan para transmitiros mi apoyo a todos los hermanos y colaboradores que hacéis que cada año podamos realizar nuestras Estaciones de Penitencia. Desde esta revista quiero, en nombre de la Cofradía, agradecer públicamente a Su Majestad Felipe VI por habernos hecho el grandísimo honor deconcedernos, el pasado verano, el título de "Real Cofradía", el cual no hace más que demostrar la vinculación y arraigo que la Cofradía va consiguiendo a lo largo del tiempo con el Estamento Castrense y su cabeza visible, Su Majestad Felipe VI. También agradecer a todas aquellas personas que, desde que se comenzara todo el proceso, han ayudado para que éste pudiera culminar con la concesión de tan alto honor. En este periodo, la nueva Junta de Gobierno anima a todas aquellas personas que deseen participar tanto en las Estaciones de Penitencia de nuestros Sagrados Titulares, así como en los preparativos previos a estas, en este espacio en el que todo aquel que se acerque puede encontrar su sitio siguiendo el camino de sobriedad y sencillez que caracteriza a nuestra Cofradía. Aunque las Cofradías deben hacer vida pública de Fe durante todo el año, las Estaciones de Penitencia son el momento culminante del año, en la que los nazarenos y portadores preparamos nuestras túnicas para acompañar a nuestros Titulares en la rememoración de aquellos sucesos que ocurrieron hace ya tanto tiempo y que forma uno de los pilares de nuestra vida cofrade. Sin la participación activa de todos en estas celebraciones, no sería posible que esto se llevara a cabo. No quiero acabar sin ofrecer mi máximo agradecimiento a la anterior Junta de Gobierno, por su entrega desinteresada en las dos legislaturas que estuvieron al frente de la Cofradía. Que Nuestro Padre Jesús Humillado y su madre María Santísima de la Piedad nos amparen y bendigan siempre.